Estados Unidos
El por qué de la Campaña Cero Desalojos en Nueva Orleáns
En el pasado agosto de 2005, los huracanes Katrina y Rita, dejaron a su paso destrucción y despertaron serias preocupaciones en los derechos humanos. Las tormentas desplazaron cientos de miles de personas que vivían en la región de la Costa del Golfo de los Estados Unidos y quienes, en consecuencia, estuvieron bajo la protección de los derechos humanos expresados en los Principios Rectores de las Naciones Unidas para los Derechos de las Personas Desplazadas Internamente. Uno de esos derechos es el derecho a regresar a sus hogares.
Las acciones gubernamentales a nivel local, estatal y federal, sin embargo, parecen todas ser diseñadas para prevenir que las comunidades pobres regresen a casa.
En Nueva Orleáns una de las más graves amenazas a los derechos humanos, han sido las acciones que violan el derecho humano a la vivienda. En estos momentos, los desarrolladores –siguiendo la legislación federal- están demoliendo en toda Nueva Orleáns las unidades de vivienda social – el único tipo de vivienda asequible a miles de familias que viven en la ciudad.
¿Quién se beneficia de la demolición de la vivienda social aunque sin dañar o ligeramente dañada?
En las secuelas de los huracanes Katrina y Rita, cuando los residentes de viviendas sociales intentaron regresar a sus hogares, muchas de las cuales apenas fueron dañadas, se encontraron con el hostigamiento policial, guardias armados y, en algunos casos, con cercas recién construidas de alambre de púas.
En vez de dejar utilizar las miles de unidades de vivienda sin daños o ligeramente dañadas a los residentes desplazados, los funcionarios de Desarrollo Urbano y Vivienda (HUD – House and Urban Development), la agencia nacional encargada de velar por la vivienda social en toda la nación, cercaron los hogares y a propósito se negaron a reparar las unidades, sin realizar algunas acciones para mitigar la posterior forma de contaminación.
En junio de 2006, la agencia nacional de la vivienda (HUD), presentó un plan para demoler 4,800 unidades de vivienda social, muchas de las cuales no fueron dañadas por las tormentas.
Estas demoliciones desfavorablemente afectarán a más de 20,000 personas y son parte de una iniciativa de política mayor, dirigida por la HUD bajo los auspicios del VI Programa Nacional de Hope VI, que ha reducido ya drásticamente el número de vivienda asequibles y sociales alrededor del país.
A la fecha, 86% del acervo de vivienda social anterior a Katrina y Rita en Nueva Orleáns, se ha mantenido cercada y cerrada. Esto ha ocurrido a pesar de los aumentos astronómicos de los precios de la vivienda en toda la ciudad.
El 20 de diciembre de 2007, el Ayuntamiento aprobó la demolición de cuatro grandes desarrollos habitacionales sociales en Nueva Orleáns, estos son: B.W. Cooper, C.J. Peete, Lafitte y San Bernard. Aproximadamente 500 inquilinos y personas que los apoyaban, fueron acorralados en el mitin. Estos residentes, seguidores y miembros de los medios fueron agredidos con gas pimienta y pistolas eléctricas inmovilizadoras.
Alrededor de 12 personas fueron arrestadas incluyendo a activistas de gran trayectoria en derechos a la vivienda, para exigir al Consejo delAyuntamiento que dejara a personas en los asientos vacíos para asistir al mitin.
Al aprobar las demoliciones, el Ayuntamiento, incitó a la agencia de vivienda (HUD), a desarrollar sustituciones una por una de las viviendas asequibles en Nueva Orleáns. Pero aún, hasta el 7 de marzo de 2008, el Alcalde de esta ciudad, Ray Nagin, no ha recibido todavía estos aseguramientos de la agencia nacional para la vivienda (HUD).
Además, ha habido extensos informes de corrupción y malversación de esta agencia nacional, cuyo Secretario, Alphonso Jackson, recientemente compareció ante el Comité de control de los Bancos del Senado, para establecer imputaciones de corrupción. El 31 de marzo de 2008 el Secretario Jackson renunció debido a las acusaciones.
Las demoliciones y reconstrucciones de las vivienda por inversiones mixtas, nos proporciona un mensaje claro: de que pese a las promesas políticas realizadas a la vasta mayoría anteriormente al Katrina y Rita, los residentes de las viviendas sociales de bajo ingreso y predominantemente afro-americanos, no son bienvenidos de regreso. Alrededor del país, los redesarrollos por inversiones mixtas, basados en modelos de privatización, típicamente han reducido el número de unidades asequibles a familias de bajos ingresos, a menudo hasta en un 80 a 90%.
Solidaridad con la lucha para detener las demoliciones
En respuesta a las manifestaciones públicas que llaman a la acción y marchas de protesta realizadas por los residentes y sus partidarios, los candidatos presidenciales han realizado declaraciones expresando su preocupación acerca de las demoliciones, el Senador Obama ha pedido que las demoliciones se detengan. Además, en una carta escrita al Presidente George W. Bush, el Senador por Mayoría Harry Reid y la Vocera de la Casa Blanca, Nancy Pelosi, pidieron hacer un alto a las demoliciones.
A pesar de la indignación local y nacional, las demoliciones de San Bernard y de B.W. Cooper, dieron inicio en enero.
El 28 de febrero de 2008, el Relator Especial de Naciones Unidas para la Vivienda Digna, Miloon Kothari, y el Experto Independiente de Naciones Unidas para Asuntos de las Minorías, Gay Mcdougall, presentaron una declaración conjunta a la prensa, expresando su seria preocupación sobre el proceso que ha llevado a las demoliciones y haciendo un llamado para detener las demoliciones en marcha.
Por esta declaración ellos expresan el miedo a los informes sobre las violaciones a la ley de derechos humanos internacionales en relación a estas demoliciones, incluyendo el derecho a la participación y el derecho a la vivienda digna de los anteriores residentes de la vivienda social.
La declaración conjunta a la prensa, establece: “Los costos ascendentes de la vivienda privada y renta de las mismas y en particular las demoliciones de la vivienda social, sitúan a estas comunidades en una mayor necesidad, incrementan la pobreza y los sin techo”.
El 7 de marzo de 2008, el Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD por sus siglas en inglés), expresó públicamente su preocupación por el racismo en los Estados Unidos. En sus Observaciones Concluyentes, el Comité CERD, pide a este país de hacer más para remediar los efectos de la discriminación racial en relación a la vivienda y otras áreas.
El Comité, destaca “el impacto desigual que continúan teniendo los habitantes afro-americanos de bajos ingresos, en los desastres naturales” y hace un llamado a los gobiernos federales y locales para ayudar a los desplazados del Katrina.
Informes gubernamentales confirman que la mitad de los trabajadores pobres, ancianos y personas discapacitadas que vivían en Nueva Orleáns, antes del Katrina y Rita, no han regresado.
Debido a la reduccion crítica de vivienda de bajo costo, pocos ahora esperan que las decenas de miles de personas pobres y trabajadores puedan alguna vez volver a casa.
Mientras que no haya cifras precisas sobre la discriminación racial de los pobres y trabajadores que siguen desplazados, las conjeturas sugieren con ímpetu, que son preponderantemente afro-americanos. Esta población en Nueva Orleáns ha caído en picada al 57%, mientras que la población blanca, ha decrecido en un 36%, de acuerdo a datos del censo.
Las áreas que se están recuperando completamente, tienen una mayor afluencia y predominio blanco. Nueva Orleáns que tenía una población afro-americana del 67% antes del Katrina, se estima que ahora no es mayor del 58%.
Esta crisis de sin techo en Nueva Orleáns continúa, con cientos de personas durmiendo bajo la autopista sobre la Avenida Claiborne. La población de los sin techo, en esta ciudad, es estimada en 12,000 personas, el doble de lo que eran antes del huracán Katrina.
Ha habido muchas manifestaciones en Nueva Orleáns y en todo el país para luchar en contra de las demoliciones y el problema de los sin techo. La solidaridad internacional ayudará en atraer la atencióna las graves violaciones que continúan afrontando los Sobrevivientes del Katrina y Rita.














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