Anibal Garzón (Para Kaos en la Red)
Estado Colombiano y paramilitares; ¿Dos en uno?
El 21 de junio de 2005 el Congreso colombiano aprobó la discutida ley 975, conocida como la ley de Justicia y Paz. Su resolución afirmaba la posibilidad de desmovilizar a miembros del actor paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) a cambio de recibir una pena mínima entre 5 u 8 años aunque hubiesen cometido masacres de un alto nivel contra la población civil. Paralelamente, 4 días después, el 25 de junio de 2005 se fundó Movice, Movimiento de Víctimas contra Crímenes de Estado, durante el Segundo Encuentro Nacional de Víctimas de Crímenes de Lesa Humanidad y Violaciones a los Derechos Humanos. Mientras el estado colombiano tenía como estrategia integrar a los paramilitares en estructuras legales y hacer entender la no vinculación relacional entre los dos actores, Movice iniciaba la contra denunciando al aparato estatal y al paramilitarismo como un mismo actor protagonista de cientos de delitos contra los Derechos Humanos. Movice utilizó la construcción de datos empíricos que creó el proyecto Nunca Más, emprendido el 10 de abril de 1995 por diferentes organizaciones colombianas. El proyecto Nunca Más nació en Colombia tras las experiencias de olvido que se vivieron en las post-dictaduras fascistas latinoamericanas, Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia, El Salvador y Guatemala.
La diferencia fundamental entre Colombia y los demás países continentales era, y es, que en el primero no existía un cambio de fase sistemática, de dictadura militar a post-dictadura, sino que la represión era permanente contra varios de los movimientos sociales, sindicales y políticos, detrás de la construcción del imaginario social de sistema democrático representativo.
Movimiento 4 de Febrero, propaganda de los medios
En agosto de 2007 la senadora colombiana de la oposición por el Partido Liberal, Piedad Córdoba, se reunió con el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Rafael Chávez. Este encuentro tenía como objetivo la conversión de Chávez y Córdoba de ser mediadores del conflicto armado e iniciar un proceso de Intercambio Humanitario entre los presos políticos del estado colombiano y los de la guerrilla marxista de las FARC, que tiene como presa política, entre otros y otras, a la excandidata presidencial al Gobierno colombiano en el 2002 con el Partido Verde Oxígeno, Ingrid Betancourt.
La aceptación de la mediación por parte de las FARC y el papel de protagonismo que Chávez y Córdoba iban recibiendo, apoyados por un gran sector de la opinión pública internacional, organismos internacionales y presidentes europeos y latinoamericanos, sobretodo al conseguir la liberación de las FARC de 5 presos políticos sin recibir nada a cambio por la gratitud y el esfuerzo de los mediadores, hizo a Uribe empezar a estar inquieto con la imagen positiva que ganaba Córdoba. Algo similar sucedía entre la batalla carismática entre George Bush, Presidente de Estados Unidos y principal socio del Gobierno de Uribe, y Chávez. Conseguir realizar ese Intercambio Humanitario sería un honor mediático y ya los primeros pasos de Chávez, Córdoba y las FARC, lo confirmaba.
El Gobierno de Uribe, como respuesta negativa a este gesto humanitario inició una campaña contra la guerrilla más allá del discurso político gubernamental y el uso reiterativo del concepto terrorismo respecto a las FARC. La táctica consistió en dar cierto protagonismo a un sector de la población civil nacional e internacional. Diferentes medios de comunicación iniciaron un papel propagandístico sobre la movilización social del 4 de Febrero, una movilización que repulsaba completamente a las FARC y a toda vía posible de negociación e Intercambio Humanitario. Con las posibilidades de comunicación que aporta la actual Sociedad de la Información el Gobierno colombiano, junto a intelectuales derechistas como el peruano Mario Vargas Llosa en su artículo “No más FARC”[1] presentado en el diario español El País el 10 de Febrero de 2008, en todo momento negó ser el organizador de esta movilización. Vargas Llosa, siguiendo la postura del Gobierno colombiano, explica que un joven ingeniero colombiano de Barranquilla, Óscar Morales, desde la red de Facebook creó, a título individual, una comunidad virtual para iniciar una campaña que llegó a planear la movilización internacional del 4 de Febrero tras la propuesta del joven bogotano Carlos Andrés Santiago, con el lema “Un millón de voces contra las FARC, no más secuestros, no más muertes, no más mentiras, no más FARC”.Según Vargas Llosa todo consistía en una iniciativa ciudadana de base sin ninguna apoyo estatal “a partir de un llamamiento de ciudadanos independientes, sin militancia política ni apoyo institucional alguno, guiados sólo por un instinto justiciero y una voluntad pacifista, que consiguió tocar un nervio y sacar de sus casas a gentes de diferentes credos, lenguas, culturas, convicciones, que, protestando contra las FARC, protestaban también contra la miríada de frentes, partidos, iglesias, que, en sus propios países, se arrogan el derecho de asesinar, torturar y cometer las peores violaciones contra los derechos humanos usando como coartada la lucha por la justicia social”.
En otro documento, escrito por Pascual Serrano y German Leyens, titulado ¿Quién está detrás del portal Facebook, el portal desde el que surgió la movilización internacional contra las FARC?[2], publicado en el portal electrónico de Rebelión el 8 de Febrero del 2008, los dos autores explican con diferentes datos de verificación que Facebook “es un arma militar de espionaje y desestabilización, creada por los sectores más extremistas de derecha… para captar información de los usuarios y manipularlos con fines geopolíticos y estratégicos”. Serrano y Leyens señalan que “según la fuente [fuente especializada que pidió el anonimato,] en Facebook participan todos los 16 servicios de inteligencia de Estados Unidos, comenzando por la CIA, el Pentágono y el Departamento de Defensa”.
La relación entre el movimiento 4 de Febrero y el poder reaccionario de Facebook no estuvo ausente de cierto apoyo mediático propagandístico. El principal diario colombiano, El Tiempo, hasta hace poco el único de tirada nacional, tiene como propietarios a la familia colombiana Santos que en julio de 2007 vendió una cantidad de sus acciones a la empresa española Planeta.La familia Santos aparte de su papel de poder mediático también ha tenido una vinculación estrecha con la política, en especial con el Gobierno de Uribe donde Francisco Santos Calderón es el Vicepresidente de la República y Juan Manuel Santos el ministro de Defensa Nacional, dos cargos de suma importancia.
El poder de la familia Santos en política y en empresas de medios de comunicación siempre ha unido estas dos dimensiones para hacer una propaganda parcial y subjetiva enmascarando su intencionalidad editorial, es decir, haciéndose ver como un medio con una “máxima objetividad”. Manifiestamente, y sin ocultamientos, el 16 de Enero La Casa editorial del Tiempo rápidamente se posicionó a favor de la marcha del 4 de Febrero contra las FARC.[3]
Santos Calderón ya tiene experiencia en marchas partidistas contra las guerrillas, En 1999 fue uno de los fundadores del movimiento ¡No Mas! que realizó manifestaciones como “Primera Gran Marcha Nacional por la Paz” criminalizando a las guerrillas del conflicto colombiano y ocultando los crímenes de estado y de los paramilitares. Algo similar al movimiento 4 de Febrero, usándose en los dos el mismo título, No Más, y no otros diferentes con significados parecidos, como el de Nunca Mas. Además, tan partidista era que el mismo Santos Calderón fue acusado por Salvatore Mancuso, líder de las AUC, en un evento judicial de proponer a otro líder paramilitar, Carlos Castaño, crear el Bloque Capital de los paramilitares en Bogotá.
Es algo normal que un líder político uribista con poder empresarial en los mass media pueda acercarse y difundir a un movimiento social con una base ideológica que converge, el Movimiento 4 de Febrero. Lo que si que es de extrañar es que en un momento donde la opinión pública internacional y nacional veía con buenos ojos la posible negociación del Intercambio Humanitario entre el estado y las FARC,al que tanto se oponía el Gobierno uribista, hubiese esa acción de política agresiva del Movimiento 4 de Febrero.
No se hizo esperar. Tras analizar el contenido partidista del Movimiento 4 de Febrero el Movimiento de Víctimas de crímes de Estado (MOVICE), que agrupa a muchas organizaciones colombianas, inició una respuesta el 5 de Febrero para organizar el día 6 de Marzo una marcha que incluyera un análisis mas holístico del conflicto armado colombiano, destacando las violaciones de los Derechos Humanos que ha cometido el estado colombiano y los grupos paramilitares. La marcha sería a nivel internacional también. Ciudades como Barcelona (Estado español) tuvieron una concentración en la Plaza Sant Jaume, justo delante de la sede del Gobierno catalán, donde se agruparon medio millar de personas protestando contra el paramilitarismo y el terrorismo de estado[4]. Muchos de ellos eran inmigrantes colombianos.
Movimiento 6 de Marzo, desinformación de los medios
Dejando de lado medios de comunicación alternativos, como kaosenlared, la mayoría de la prensa internacional inició un proceso de tergiversación sobre el movimiento 6 de Marzo. Movice, como su nombre bien define, se opone al actor estatal como principal actor terrorista y agrupa dentro de este actor las acciones de los paramilitares. La parapolítica lo confirma. En su comunicado de impulsar el movimiento 6 de Marzo decía; “En Colombia, agentes del Estado y paramilitares violan los derechos humanos y el derecho humanitario. Muchos grupos paramilitares no se han desmovilizado. Ahora se hacen llamar Águilas Negras. Muchos parapolíticos están en cargos públicos y diplomáticos. Usted marchó el 4 de Febrero. ¿Acompañará el 6 de Marzo a las víctimas de los paramilitares, los parapolíticos y los agentes del Estado? Nunca más fosas comunes. Nunca más desplazamientos forzados. Nunca más paramilitares. Nunca más parapolíticos. Nunca más crímenes de Estado.”[5]La tergiversación mediática consistió en desinformar que el núcleo de la marcha era la repulsa a los paramilitares, actor no criticado en el movimiento 4 de Febrero, y poco se decía de la repulsa al estado colombiano. Diarios de Colombia iniciaron titulaciones y subtitulaciones como: El Espectador el 6 de Febrero, “Víctimas de ‘paras’ convocan marcha para 6 de Marzo”[6], La Semana el 14 de Febrero, “Por los desaparecidos, los desplazados, los masacrados y los ejecutados. (Subtítulo) Es el lema con que los organizadores de la marcha por las víctimas de los paramilitares del próximo 6 de Marzo, están convocando colombianos de todo el mundo”.[7] Otros Periódicos internacionales como el diario español El País, del Grupo Prisa (propietario de Radio Caracol de Colombia), tituló 2 noticias el día 7 de Marzo, un día después de la marcha; “Marchas contra los paramilitares colombianos”[8] y “Los colombianos marchan para recordar el rostro del horror paramilitar”[9], habiendo usado como titular en la noticia del 4 de Febrero, “No más FARC”.
Finalmente la protesta contra el estado colombiano y los paramilitares que lideró MOVICE se convirtió mediáticamente en una protesta solo contra los paramilitares, quitando toda la culpabilidad y complicidad al estado. MOVICE se convirtió en MOVICP (Movimiento de Victimas de Crímenes de los Paramilitares).
El estado (con paramilitares) continua, ¿quién es el siguiente?
En lo que va de año 2008 en Colombia ha habido 25 muertes de sindicalistas con la participación del ejército colombiano. Incluso Iván Cepeda, vocero de Movice, pudo leer un comunicado que el secretario de prensa de la Presidencia de la República de Colombia, César Mauricio Velásquez, envío al Semanario El Espectador, que decía; “Respetado Director: La Presidencia de la República rechaza las informaciones calumniosas del columnista Iván Cepeda, publicadas hoy, quien posa de víctima de violación de derechos humanos y en la práctica, es un hostigador a que se violen derechos humanos.”[10] Esta respuesta, tras las amenazantes afirmaciones de Uribe el pasado 6 de Mayo diciendo que activistas de Derechos Humanos como Cepeda “salen cobardemente (afirmando) que el Gobierno los está poniendo en peligro”[11], fue tras un escrito de Cepeda titulado La prueba es Montería[12], dondehace un análisis estructural de las relaciones entre militares, políticos, terratenientes y paramilitares junto a la represión de la población civil de Montería.
Los medios de comunicación informan que a Uribe le molesta Movice pero no sabemos si posiblemente informarán en un futuro que a quién molestó fue a otros diferentes, a los paramilitares, un actor “nada de nada” relacionado con el Gobierno de Uribe. Esperemos dejarlo como hipótesis sin verificación.
[1] http://www.elpais.com/articulo/opinion/FARC/elpepiopi/20080210elpepiopi_12/Tes
[2] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62959
[3] http://beta.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-3923388
[4]http://www.kaosenlared.net/noticia/medio-millar-personas-protesta-barcelona-contra-politica-uribe
[5]http://www.peaceobservatory.org/es/12202/usted-marcho-el-4-de-febrero-acompanara-el-6-de-marzo-a-las-victimas-del-paramilitarismo-los-parapoliticos-y-los-agentes-del-estado
[6]http://www.elespectador.com.co/noticias/paz/articulo-victimas-de-paras-convocan-marcha-6-de-marzo
[7] http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=109391
[8]http://www.elpais.com/articulo/internacional/MARCHAS/PARAMILITARES/COLOMBIANOS/elpepuint/20080307elpepiint_7/Tes
[9]http://www.elpais.com/articulo/internacional/colombianos/marchan/recordar/rostro/horror/paramilitar/elpepuint/20080307elpepuint_2/Tes
[10] http://web.presidencia.gov.co/sp/2008/mayo/03/01032008.html
[11] http://colombia.indymedia.org/news/2008/05/86355.php
[12]http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/ivan-cepeda-castro/columna-prueba-monteria
Aníbal Garzón Baeza participó en el taller virtual Periodismo, Medios de Comunicación y Movimientos Sociales en América Latina, recientemente organizado por el Portal de Estudios en Comunicación y Periodismo (PECyP).











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